Chihuahua, Chih., 2 de enero de 2026.- El fiscal de la Zona Centro, Heliodoro Araiza Reyes, confirmó que los cuatro agentes de la Policía Municipal de Ojinaga —integrantes de la escolta de la alcaldesa Lucy Marrufo Acosta— ya rindieron su declaración ministerial ante la Fiscalía General del Estado (FGE) en la capital del estado, luego de haber sido privados de su libertad el pasado 29 de diciembre de 2025.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 14:00 horas en la carretera Ojinaga-Aldama, cuando un grupo armado interceptó la patrulla en la que viajaban los elementos, quienes escoltaban a la presidenta municipal rumbo a una reunión de seguridad en Aldama (o posiblemente en Chihuahua, según versiones). La alcaldesa, que circulaba en un vehículo adelante, logró continuar su trayecto sin ser afectada y solicitó auxilio en una caseta de peaje cercana.
“Los agentes vinieron y presentaron su declaración aquí en zona centro y se están revisando los hechos, los cuales fueron privados de su libertad. Lo más probable es que por una circunstancia de territorio, la carpeta sea declinada a Ojinaga para que se integre allá”, explicó el fiscal Araiza Reyes. Agregó que las autoridades continúan reuniendo elementos de prueba para, en su caso, identificar y proceder judicialmente contra los responsables.
Los cuatro policías —identificados como el comandante interino Ramiro Orozco Pineda (director interino de la DSPM de Ojinaga), el comandante Miguel Ángel Núñez Chávez, y los agentes Juan Carlos Vázquez Rivera y José Luis Cortez Ortiz— fueron localizados con vida la mañana del 30 de diciembre en la zona conocida como Rancho Largo, en el municipio de Aldama, gracias a un amplio operativo de búsqueda coordinado por el Grupo de Operaciones Estratégicas de la FGE, con apoyo de Policía Estatal, Guardia Nacional y Ejército Mexicano.
Al momento de su localización, los agentes presentaban lesiones leves —principalmente golpes y signos de maltrato físico, incluyendo intentos de asfixia según reportes posteriores—, pero ninguna complicación grave que pusiera en riesgo su vida. Tras recibir atención médica inicial, fueron trasladados a las instalaciones de la Fiscalía Zona Centro para rendir su declaración y, posteriormente, regresaron a Ojinaga bajo resguardo.
En cuanto a la protección actual de los elementos, el fiscal señaló que, al tratarse de integrantes de una corporación policíaca, se activaron los protocolos correspondientes: “Al final de cuentas, ellos forman parte de una corporación policíaca, por lo general, lo que se hace en esos casos es precisamente girar los oficios correspondientes para que las corporaciones policíacas incrementen la seguridad”.